Sueño #1
Pedro Q.
Todo empieza por la puerta, una portal cuadrado hecho de mármol o algo parecido, una puerta por donde lo seres extraños pasaban para convertirse en humanos. Un ser voltea a la cámara (cámara = yo) cierra el portal y todo desaparece.
Estamos en un parque ahora, hay juegos y de las personas que vienen conmigo destaca una niña a la que le doy permiso de entrar a la casa que esta frente a nosotros, parece una casa embrujada, abre una de las puertas y mientras la espero del otro lado me doy cuenta que acabo de cometer un error, no va a salir por la otra puerta, la casa la retiene e incluso hay una fila de personas que esperan, que los demás seres que entraron a la casa, salgan. Es mi deber recuperarla y necesito entrar, aunque me advierten que nadie regresa.
Cuando cruzo la puerta, plantas con tallos y espinas parecidas a la de las rosas salen tanto del frente como de la parte por donde acabo de entrar no hay otra opcion más que correr, mientras corro me doy cuenta que es imposible alcanzar la escalera del final, las plantas son muchas hay una especie de covacha pegada a la pared y alli es donde me refugio, una voz me habla es [alguien que conozco] su cabeza parece el adorno de una mesa, aunque en lugar de parecer un florero es solo su cara sobre la mesa, y me dice “Pensabas que te dejaria ir tan facil, solo tienes que entrar a la puerta y con suerte no te convertiras” Todo esto mientras su cara que antes estaba sobre la mesa empieza a derretirse y escurirse por un lado de esta, las plantas dejaron de crecer exactamente en la puerta contigua a la cobacha, brinque a la puerta tratando de no espinarme y era una habitación en penumbra, la luz la proveian dos ventanas pegadas a la pared frente a mí, ver por ellas causaba una sensación de vertigo, uno podia darse cuenta que ya no estaba en el parque, ya ni siquiera en el mundo donde me encontrase, por lo demás era una habitacion común, en la pared izquierda habia un espejo y un pequeño mueble, pegada a la segunda ventana, una cama. Alguien esta en la cama…
Es una muchacha. Pelo negro, tez blanca en un camisón blanco, no la conozco, podria ser la niña que perdí, sin embargo no me da ese sentido de familiaridad que antes tenia con la niña, simplemente me ve para decirme que lo demás esta subiendo la escalera, que todo es producto de su imaginación…
Y no tiene caso huir de su imaginación, asi que salgo por la puerta para descubrir que las plantas no han crecido más, corro hacia la escalera que esta vez no me cuesta trabajo alcanzar, es una escalera de semicaracol, va en espiral pero no es tan pronunciada, de pronto las plantas comienzan a crecer una vez más, me doy prisa y la parte final de la escalera esta bastante alejada del segundo piso, las plantas crecen lo suficiente pero realmente no recuerdo como llegue a esa parte, recuerdo las plantas creciendo y creciendo bajo de mí, pero nada más. Asi que…
De repente ya estaba en el segundo piso, soy muy pequeño para abrir cualquier puerta sobre este pasillo es blanco totalmente en cierta manera me recuerda a esas maquetas de arquitectura donde todas las paredes son blancas asi al igual de mi lado izquierdo hay dos puertas y de mi lado derecho un ricón con un refrigerador, es bastante claro, frente a mi hay una ventana, debajo de esta dos seres uno parece ser un conejillo de indias o una especie de chinchilla naranja o de un cafe muy claro y brillante, el otro es un ser que no recuerdo muy bien, era un conejo o un despertador amarillo piensan ayudarme pero primero me dicen que intente abrir el refrigerador (llevan tiempo sin comer). Es fácil, en la cocina, que esta pegada al rincon de refrigerador, soy de un tamaño normal de la cual me agencio una cuerda y regresando a mi yo pequeño amarro el refrigerador abriendolo, este es el momento donde se que ya voy a despertar y asi lo hago.
Juro ya no volver jugar tantas aventuras gráficas.









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