El último estertor de Unslamuth
Pedro Q.
- Tengo contacto visual con el objetivo, cambio.
- Sea Lion, confirme una vez más, cambio
- Confirmo Hangar 42, tengo contacto visual con el objetivo, cambio.
Mi nombre es Terrence, soy piloto de rescate en una base militar alejada de la civilización en un continente frío y desprovisto de vida, he vagado por días bajo el infinito blanco, he vagado por días pero no importa ahora que ya no hay tanto tiempo, deseaba morir antes de que pudieran encontrarme.
Me perdí en una gran tormenta el 27 de Enero mientras salía al rescate de un buque petrolero que habia encallado en la costa de nuestra pequeña isla, no recuerdo mucho del incidente, mi mente ha empezado a inventar cosas para mantenerme vivo, pero lo que vi después de impactar mi aeronave no lo imaginé.
Todo empieza con la última comunicación con base — Little minsk, confirme una vez más, ¿esta seguro de una tormenta? Nuestro sistema no ve ninguna tormenta, cambio — Comunicarme con base fue imposible, minutos después empecé a girar sin control, sentí la nave destrozarse como si hubiera impactado contra el suelo, el cuerpo de metal crujió, fragmentos del parabrisas rasgaban mi cuerpo mientras los instrumentos de navegación se desprendían de la aeronave, perdí el conocimiento, nunca sentí que dejáramos de caer.
Mi despertar fue lento, por días (tal vez fueron horas, tal vez fueron eones) intenté encontrar sentido a este mundo, estaba muerto eso era lo único seguro, pero si estaba muerto el asiento de mi nave se había ido conmigo (semper fi), en algún momento logré quitar la seguridad para salir disparado hacia un suelo cristalino, estaba frío. Y vi las altas torres por primera vez, eran hermosas, me desmayé mientras sentía el frío cristal, parecía moverse, pero en ese momento todo parecía moverse.
Cobré conciencia una vez más a un sonido atronador, miles de voces, miles de respiraciones exhalando a la vez, no era proyectado hacia mis oídos, sino a mi mente que recibía estas ondulaciones alto y claro y mi cuerpo temblaba mientras las torres gruñían y se despedazaban, era una guerra estroboscopica, las altas torres eyectaban energía mientras la oscuridad, eso sería el nombre más apropiado, esa masa de criaturas tan densa de maldad sólo engullía el color y retrocedía, como un castigo, como Loki y la serpiente.
Desperté, desorientado, en mis sueños algo debió haber cambiado mi posición, las torres no estaban frente a mi, estaban lejos apenas dos pequeñas agujas que perforaban el horizonte de este plano, el asiento había desaparecido, volvía a sentir mis pies aunque con extremo dolor, un alto precio que pagar por volver a caminar pero mis lágrimas no brotaban por esa razón sino de la felicidad de volver a pararme en ellas. Caminé no sin antes ver que la estructura se había reducido de alguna manera, era de alguna manera más angosto el plano donde me encontraba.
Vagué por la superficie cristalina, me era muy dificil comprenderla, me era muy dificil descomponer en verdad donde o en que me hayaba, no estaba parado en un planeta, aunque habia una atmosfera la superficie no era continua, me sentía parado en una gran mancha de tinta disuelta en agua, había grandes bloques suspendidos en la nada pero debajo de ellos delgados pasillos se extendian en magnitudes que mi cerebro no lograba comprender, ciertas estructuras intersectaban en angulos imposibles con más estructuras y aunque la mayor parte de los bordes estaban definidos, muchos parecian suaves, menos solidos. La humedad se acumulaba en las irregularidades del suelo, la ignoré lo más que pude pero mi falta de líquidos y mi falta de alimento me orilló a probarla, era un poco más salada a lo que estaba acostumbrado, me hizo sentirme enfermo pero era mejor que nada, recordé las pequeñas barras energeticas guardadas en los compartimentos de mi traje, una estaba completamente destrozada, empezé a arrancar la bolsa y lamer lo que quedaba dentro de ella.
La luz era otro factor importante, era identico a la tierra, la estrella despedía esta calida iluminación siempre, no hirviendo, siempre la misma temperatura, mi sombra siempre se proyectaba en la misma dirección, no recordaba haber visto la noche, no existía en este lugar, era inutíl tratar de encontrar estrellas y tratar de orientarme…








