Distorsión
Pedro Q.
No era una noche fría y tormentosa pero Enron se levantó de todos modos, sudando y casi gritando €”¿No es así como empiezan todos los cuentos de terror? Ah€¦pero siempre es una noche fría y tormentosa €” Pensó, mientras se levantaba pero ¡Como estaba cansado! Hasta había rechazado salir con sus amigos y solo eran las 11 de la noche, pero había trabajado como para dormir tres días. Se levanto de todas maneras, camino unos cuantos pasos hacia la pared para buscar a tientas el apagador de la luz solo para ver que todo estuviera en orden y al baño ¡como le urgía ir al baño también! Y allí en ese preciso instante empezaron los ruidos.
Eran ligeros, como si algo solo rozara la madera, pero eran sordos y parecían incrementarse, parecían €”€¦pasos €” Eso fue lo primero que entrevió la mente de Enron, pasos; pasos que no iban a ninguna parte y deambulaban por su sala €”¿Ratones? No, los ratones no usan zapatos ¿O si? No, claro que no€” siguió entreviendo su cerebro mientras se decidía en abrir la puerta o llamar a alguien, solo para acordarse de que su teléfono lo habían cortado, no algún asesino serial sino la compañía telefónica. Tomo un bat que guardaba en el armario, un recuerdo de su adolescencia deportiva, y se limito a no prender la luz a solo abrir ligeramente la puerta y a caminar€¦lentamente, paso a paso y recordando lo que su entrenador le había dicho: €”Nunca vas a llegar a ninguna parte bateando€” como lo odiaba, estúpido entrenador.
Mientras atravesaba el pasillo, tropezó €”Por supuesto, todo mundo tropieza, así pasa en estas historias€” y al tratar de levantarse, los €œpasos€? (o la criatura o lo que fuera) aumentaron su velocidad y salieron por la puerta. Enron solo vio una sombra, que persiguió hasta tropezar una vez más pero esta vez con la foto de su novia. Y todo para darse cuenta que la puerta de entrada estaba€¦cerrada.
Se levantó del suelo, pero no quito la mirada de la puerta, la veía como una traidora €”Como puede ser que €˜algo€™, lo que fuere, entrara y saliera ¡Sin siquiera forzar la puerta! €” Enron, que solo había visto tres capítulos de los X-Files, lo consideraba imposible. Después de despertar de su estado de sorpresa se dirigió a la sala, no sin antes buscar esa botella de alcohol que había dejado en algún lado de la cocina, bingo, en la puerta de arriba. La tomo y se sentó en el sillón principal, busco el control remoto y al momento de presionar €œPower€?, lo soltó.
No de manera intencional, lo que estaba en la mesa era aterrador, era solo una caja pero la luz del televisor, que solo mostraba estática, no la iluminaba, era solo una caja negra, allí, posada sobre su mesa €œde cerveza€? realmente a Enron se le hacia femenino llamarla mesa de café. Peleando con su mente entre tocarla o salir corriendo€¦ €”¡Nunca mas! €” gritó la caja. Enron soltó la botella y dejo que se derramara el licor mientras se iba de espaldas €”No, momento, la caja no había dicho €˜nunca mas€™ €” A Enron le costo trabajo reconocer que esa era la voz de su ex novia €”Amor ¿Estas allí? €” Le dijo Enron en un tono suave y aterrorizado a la caja pero no obtuvo respuesta. La caja, ni lo miraba €”Las cajas no tienen ojos ¡las cajas no tienen ojos! €”Alucinaba Enron mientras corría al cuarto de servicio a buscar algo, lo que fuera que se deshiciera de la caja.
Julie no podía apagar su coraje, no quería que se le pasara €”€¦digo Enron me ha decepcionado un par de veces pero ¡esto es el colmo! €” En su mano las fotos se arrugaban más y más. Y si alguna vez descubría al bastardo que se las había mandado también le tocaría parte de lo que llevaba en la bolsa. Julie no era una mujer que se dejara de cualquiera.
Ya llevaba lo que parecían horas caminando €”¡y ni un maldito taxi! €”Julie era así, le gustaba descargarse pensando frases que contuvieran contenido que ella considera obsceno. Pero parecía que la suerte estaba de su lado esta vez, un taxi, uno de esos grandes y amarillos salidos de una película de Hollywood, seguro a su rescate y al inicio de su gran aventura, le hizo la seña para pararlo.
€”Lléveme a esta maldita dirección €” Julie le mostró su celular al taxista que pensaba ¿Por qué nada mas no se la había dicho? Pero la respuesta simple era que Julie ni siquiera quería acordarse en donde vivía el susodicho tipo. El taxi avanzó con rapidez, al taxista no le gustaba la idea de traer a alguien €”€¦mentalmente inestable€” en su taxi.
Y aunque manejaba a una velocidad extrema el conductor del taxi logro llegar a su destino en 20 minutos, nada mal para un paseo que debería realizarse en 35, Julie le enseño una bola de billetes y le dijo que se quedara con el cambio, en cuanto Julie bajo y cerro la puerta el conductor arranco velozmente. Julie subió las escaleras del edificio. Se metió al elevador y presionó el tres.
El elevador llegó al pasillo donde estaba el número 302, el departamento de Enron €”Basura, todos los hombres son basura €” Pensó mientras buscaba con la luz fluorescente que proveían las lámparas instaladas en el edificio las llaves que Enron le había dado €”Solo en caso de que alguna vez pierda las mías, amor€” le había dicho €”Basura, todos los hombres son… €” Y las encontró, las tomó con una mano y con la otra tomo la pistola €”Ya vería el Sr. Solo-si-las-pierdo-alguna-vez €”
Julie metió con cuidado las llaves en la puerta, si lo encontraba dormido mejor, las llaves hicieron clic y giro la perilla con precisión, abrió la puerta con cuidado.
Oscuridad y luego la luz cegadora de un televisor, soltó las llaves y se llevo el arma a las dos manos apuntando al frente, se llevo algo entre los pies pero su sentido del equilibrio se deshizo de €˜algo€™, busco a tientas el apagador de la€¦ €”¡Maldita desgraciada!€” Julie, cegada por la luz del televisor, vio una sombra que se erguía frente a ella y traía un ¡¿hacha?! Tarde para adivinar que era, el arma ya se había disparado dos veces, la sombra cayó hacia la mesa de café y se partió en dos €”¿Hacia la mesa? ¿No debió haber caído hacia mi? €” luz, alcanzo el apagador, el cadáver de Enron tenia una pose graciosa, parecía que se le habían pasado las copas y se había quedado desmayado en la mesa de café pero la sustancia que manchaba la alfombra no era un bloody mary. Era solo una llave de tuercas lo que colgaba de su mano, no iba atacar a Julie solo algo €”¿Sobre la mesa? Pero yo no quería matarlo €” Julie se empezó a hacer para atrás en shock, pensando en la policía, las preguntas, su mamá, lo que había hecho, lo que él le había hecho y tropezó con €˜algo€™, el bat que Enron había tirado persiguiendo a la sombra. Julie se fue de espaldas solo para romperse el cuello con la puerta entrecerrada y resbalo suavemente, empujándola hacia atrás. Silencio €”Al fin el desgraciado había apagado la televisión €” la vecina de Enron ya quería dormir.
Silencio, un guante se cuela por la puerta de donde cuelga el número 302 €”¿Ya se acabo todo, Frank? €” Henry cruzo el marco teniendo mucho cuidado, la mujer tirada en el suelo solo parecía dormida aunque su cabeza descansaba en una posición muy poco cómoda €” Dios mió, ¿Están muertos? €” Henry dijo mientras Frank pasaba el marco de la puerta €” Mira novato, no hagas preguntas tontas, por lo menos salio mejor que la otra vez €” Frank, se acerco al cadáver del sujeto apoyado sobre la mesa €”¿Otra vez? ¿Qué otra vez? €” Henry seguía horrorizado €” Dios ¿Qué a ustedes no les explican nada?…Vaya si que la señorita tenia buena puntería, mira en medio de los ojos ¡y con el sujeto de espaldas! €” Henry no quiso ver €” Disculpa Frank, es que todavía me cuesta trabajo creer lo que estamos haciendo €” Frank se levantó €” Pues así es el negocio de la supervivencia del mas apto muchacho, tu sabes, la línea del tiempo mas convergente y fuerte, algunos tienen que morir para que todos los demás vivan €” Henry se levanto después de colocar el bat €” Patrañas €” Frank se rió €” Así es muchacho pero pagan muy bien ¿Aparte te gustaría que Kennedy no ganara las elecciones? ¿O que el Führer Heinrich Himler no ganara la segunda guerra mundial? €” Henry lo miro extrañado €”Creí que los alemanes habían perdido la guerra y que el führer era Adolf Hitler ¿no? €” Frank lo miró aun más extrañado y checo la PDA€”Vaya chico, tienes razón, vamonos, hay un maletín que tenemos que cambiar de lugar €” Frank se levanto con rapidez tomando la caja negra que se había caído al suelo €”¿Qué es eso? Frank €” Frank miro la caja y volvió a reír €” Es sólo una jaula infrarroja para serpientes, vacía €”Henry rió €”Ah€¦los humanos, la imaginación simplemente no los beneficia €” Henry y Frank caminaron hacia la puerta €” Oye, Frank ¿y lo que viene será fácil? €” Frank y Henry empezaron a caminar hacia la puerta €”Yo creo que si novato, solo tenemos que pasar 11 oficiales del alto mando Nazis, más supersticiosos que nada€” Frank activo un botón incrustado en su guante €”Oh€¦€” Se convirtieron en sombras que pasaban por el pasillo y después solo pasos hasta desaparecer por completo antes de atravesar la puerta. Silencio, silencio y nada más.
FIN








